Más de 10.000 inmigrantes detenidos cada año en California son padres de ciudadanos estadounidenses

por Genevieve Leigh
27 mayo 2017

Un nuevo informe “I Still Need You” (Aun Te Necesito) publicado por Human Rights Watch estima que más de 10.000 inmigrantes detenidos por ICE cada año en California son padres de ciudadanos estadounidenses.

El estudio es particularmente significativo porque es uno de los primeros intentos sistemáticos para determinar el número de detenidos que tienen hijos ciudadanos

Aunque los registros de California no especifican si los detenidos tienen o no hijos de ciudadanos estadounidenses, Human Rights Watch observó a cerca de 300.000 inmigrantes detenidos por la administración Obama en instalaciones en California durante un período de cuatro años y medio, de 2011 a 2015. Los registros de un período de nueve meses, de octubre de 2014 a junio de 2015, contenían sistemáticamente datos sobre los hijos de los detenidos. Los autores utilizaron métodos estadísticos para rellenar de manera fiable los huecos durante el resto del período.

Analizando los registros para ese lapso de nueve meses, los autores del estudio encontraron que el 42 por ciento de los detenidos tenían niños ciudadanos estadounidenses. Esto significa que aproximadamente más de 10.000 padres fueron sacados de sus familias cada año de 2011 a 2015. El número de familias separadas por la draconiana política de inmigración de Estados Unidos es indudablemente mucho mayor, ya que esta estadística no toma en cuenta a los padres cuyos hijos no son ciudadanos estadounidenses.

Se calcula que California tiene el segundo mayor número de inmigrantes en los centros de detención en un día dado, manteniendo aproximadamente el 15 por ciento de los inmigrantes detenidos en todo el país, después de Texas.

Las autoridades de inmigración detienen a no ciudadanos en 10 centros principales de detención de inmigrantes de California, que albergaba una población promedio diaria total de 4.594, de acuerdo con los datos del gobierno hasta el 5 de diciembre de 2015. Durante este período de cuatro años y medio, el reporte mostró que 292.221 adultos entraron a instalaciones de detención de ICE en California, con un promedio de 65,000 al año. En noviembre del año pasado, los funcionarios del DHS informaron haber tenido más de 41.000 personas durante el mismo período en centros de detención de inmigrantes a nivel nacional.

Los autores también examinaron la historia criminal de las personas detenidas entre el 1 de octubre de 2014 y el 30 de junio de 2015. Casi el 47% de las personas detenidas durante este período no tenían antecedentes penales. Sólo el 9 por ciento de los detenidos podría ser identificado como culpable de un delito violento, pero incluso este pequeño porcentaje puede ser una exageración considerando las categorizaciones amplias de "delito violento" proporcionadas por el ICE. Los "criminales" restantes --27 por ciento-- tuvieron convicciones que no eran violentas y muy menores, la mayoría involucrando violaciones de inmigración, uso de drogas, posesión de drogas o por conducir bajo la influencia.

Más de la mitad de las detenciones de ICE en California dentro del conjunto de datos terminó en deportación. Otro 7 por ciento de los detenidos se fue a través de "regreso voluntario o partida", una práctica en la cual el detenido acepta regresar a su país de origen voluntariamente y a cambio, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos no ordena el retiro de la persona.

El tiempo que los detenidos pasan en detención se encontró que varía significativamente. La gran mayoría, el 84 por ciento, pasó menos de un mes en detención. De los que son retenidos menos de un mes, 64 por ciento fueron liberados o removidos en un día. Esto significa que las personas que han pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos, madres o padres de hijos de ciudadanos estadounidenses, podrían ser tomados por la fuerza de sus familias y deportados a sus “países de origen” dentro de las 48 horas de haber sido detenidos.

En el otro extremo del espectro, hubo 8.298 personas que pasaron más de 6 meses en centros de detención y 1.787 detenidos más de un año.

Sólo una décima parte de los detenidos pagaron las fianzas para ser liberados de la detencion. El conjunto de datos de Human Rights Watch no mostraba cuántas personas estaban representadas por un abogado. Sin embargo, según otro estudio reciente de las audiencias de fianza de inmigración en California, las probabilidades de que los detenidos puedan salir por fianza son más de 3,5 veces más altas para los detenidos representados por abogados que los que comparecieron en su propio nombre.

Un estudio realizado en 2016 por la Coalición de California para la Representación Universal, encontró que el 68 por ciento de los inmigrantes detenidos en California no están representados por un abogado y que los inmigrantes detenidos que si están representados ganaros sus casos más de cinco veces más que los que nos están representados.

Uno de los principales objetivos de este informe fue proporcionar más evidencia para ayudar a impulsar cuatro iniciativas que la legislatura de California está considerando actualmente sobre la detención de inmigrantes.

Los cuatro proyectos de ley que se mueven a través de la Legislatura estatal incluyen:

Aunque ciertamente hay contenido dentro de los cuatro proyectos de ley que se consideran que pueden mejorar las condiciones de los inmigrantes detenidos, ninguna de estas medidas se logra lo que Human Rights Watch espera en su informe: “Condiciones humanas y dignas para las personas detenidas por inmigración”. Incluso si los proyectos de ley pasan en California, lo que no es cierto, todavía deben superar las regulaciones federales. El presidente Trump ya ha amenazado con retener los fondos federales para acabar con las “ciudades santuario” y los estados que deciden no cumplir con las leyes federales de inmigración.

El aparato de detención de inmigración de Estados Unidos es enorme. El gobierno de Estados Unidos tiene 441.000 personas en más de 200 cárceles de inmigración en todo el país. Además de esto, es un negocio increíblemente lucrativo. Las dos compañías privadas de prisión que dirigen más del 65 por ciento de las instalaciones de detención de ICE en Estados Unidos, GEO Group y CoreCivic, dieron $ 250,000 cada uno para financiar la inauguración de Trump. Las acciones de estas dos compañías casi se duplicaron a raíz de la elección de Trump.

La idea de que este aparato de detención masiva se reducirá o podría transformarse en un sistema más “humano” es un castillo en el aire; de hecho, no puede haber nada “humano” sobre estas detenciones. Incluso si se establecen normas excepcionales y se brinda asesoramiento jurídico a todos, el aspecto más devastador del proceso sigue vigente: familias van a seguir siendo separadas, niños verán a sus padres ser llevados por hombres armados y personas se verán obligadas a regresar a países en gran parte ajenos a ellos que son a menudo abrumados por la violencia.