Activista estadounidense que albergó a migrantes declarado inocente en el segundo juicio

por Aaron Murch
25 noviembre 2019

Un jurado federal en Tucson, Arizona, declaró a Scott Warren, de la organización humanitaria No More Deaths (No Más Muertes), no culpable por ayudar a inmigrantes “ilegales”. El veredicto se anunció después de menos de dos horas de deliberación.

Esto ocurrió después que un jurado anterior no pudo llegar a un veredicto hace cinco meses, en el primer intento de enjuiciar a Warren por el crimen de proporcionar agua y ayuda a los migrantes que realizan el peligroso y traicionero viaje a través de la frontera entre Estados Unidos y México. “El gobierno fracasó en su intento de criminalizar la bondad humana básica”, dijo Warren a los periodistas.

Scott Warren, centro, de Ajo, Ariz. celebra con sus abogados Amy Knight, a la derecha, y Greg Kuykendall fuera de la corte en Tucson, Ariz. el miércoles 20 de noviembre de 2019 (AP Foto/Astrid Galvan)

En enero de 2018, agentes federales vigilaron una “casa segura” conocida como “The Barn”, la cual Warren estaba operando cerca de la frontera. Los agentes presenciaron a dos hombres migrantes entrar y recibir comida, agua y refugio. Poco después, Warren fue arrestado por este supuesto crimen.

Los fiscales federales argumentaron que al proporcionar ayuda y una casa segura, Warren y su organización son cómplices de actividades de inmigración ilegal. Este veredicto, y el enorme apoyo que Warren ha recibido de su comunidad y en todo el país, muestra que la gran mayoría de los estadounidenses no está de acuerdo con el gobierno sobre este problema. Cuando se realizó una encuesta, la mayoría de los que respondieron, está de acuerdo en que proporcionar ayuda humanitaria no es un delito.

El equipo legal de Warren defendió el derecho democrático y social de los trabajadores de dar ayuda a otros trabajadores. Al proporcionar comida, agua y refugio argumentaron sus abogados Warren no está cometiendo ningún delito. Cuando se le preguntó qué significa el veredicto, el abogado de Warren, Greg Kuykendall, dijo a los periodistas: “Decidieron que la ayuda humanitaria no siempre es un delito como el gobierno quería que fuera”, dijo. “En cambio, decidieron que la ayuda humanitaria prácticamente nunca es un delito”.

No Más Muertes, la organización humanitaria con la cual trabaja Warren, es conocida en la comunidad por establecer estaciones de ayuda alrededor de las áreas de cruce fronterizo y dejar agua para los migrantes. Su objetivo es evitar que los migrantes mueran de sed, como lo han hecho centenares en los últimos años. Un representante de la organización, Paige Corich-Kleim, reiteró al WSWS que lo que hizo Warren fue un acto normal y humanitario que no estaba destinado a ser político.

Sin embargo, la agresiva persecución de la administración Trump contra los migrantes y la inmigración, significa que aquellos que se solidarizan con los migrantes también hayan sido atacados. “Lo que Scott hizo es bastante normal aquí, las personas de todo el espectro político han estado dando agua a la gente, no quieren que mueran”, dijo Corich-Kleim. “Lo que muestra este veredicto es que brindar ayuda a otros nunca es un delito. Esperemos que esto inspire a otros a ayudar a los necesitados”.

El fiscal de los Estados Unidos, Michael Bailey, sin embargo, enfatizó a los periodistas que enjuiciamientos como este continuarán. “Aunque estamos decepcionados con el veredicto, esto no nos impedirá seguir procesando todos los casos de entrada y reingreso que tenemos, así como todos los casos de refugio y contrabando y tráfico que tenemos”, dijo. “No distinguiremos si alguien está albergando o traficando por dinero, o si lo está haciendo por un sentido equivocado de justicia social o por creer en las fronteras abiertas”.

A pesar de la impopularidad de estas políticas, evidenciadas por este caso y por los recientes eventos en todo el país donde los compañeros de trabajo y los vecinos han protegido a los trabajadores migrantes de los agentes federales de ICE, la administración Trump está decidida a llevar a cabo su vendetta contra los migrantes que intentan cruzar la frontera. Para combatir estos ataques, los trabajadores de ambos lados de la frontera deben formar organizaciones independientes de lucha para defender los derechos democráticos de los trabajadores a vivir y trabajar en el país de su elección.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 22 de noviembre de 2019)