Obreros de Instacart en EE. UU. inician huelga en todo el país, mientras en Whole Foods planean paro el martes

por Erik Schreiber
31 marzo 2020

Los trabajadores de Instacart, un servicio de compra y entrega de comestibles, comenzaron hoy una huelga nacional en los Estados Unidos para protestar la negativa de la compañía a protegerlos y proporcionarles un pago de riesgo durante la pandemia de coronavirus. Han prometido no volver a trabajar hasta que la empresa cumpla con sus demandas. Instacart emplea a más de 150.000 trabajadores en todo el país.

La huelga planificada es parte de una lucha nacional e internacional de los trabajadores para exigir condiciones seguras, incluidas huelgas y protestas de los trabajadores de Amazon, los trabajadores de limpieza y transporte público y los trabajadores de las industrias automotriz, siderúrgica y de frigoríficos. Los trabajadores de Amazon en Staten Island planean hacer una huelga el lunes, y los trabajadores de Whole Foods, propiedad de Amazon, planean hacer una huelga el martes.

La pandemia de coronavirus ha aumentado dramáticamente la demanda de servicios de compra y entrega, ya que muchas personas permanecen en casa o en cuarentena. La semana pasada, Instacart anunció planes para contratar a 300.000 nuevos trabajadores durante los próximos tres meses para satisfacer esta demanda.

Aplicación de Instacart

Los trabajadores de Instacart (o “compradores”, como los llama la compañía) han estado exigiendo durante semanas que la compañía instituya las medidas de seguridad más elementales. “No nos sentimos seguros en el trabajo y no sentimos que tenemos las herramientas para mantener a los clientes seguros”, dijo Ashley, una compradora de tiempo completo en Washington que participa en la huelga. “Los compradores que conozco que no están enfermos ciertamente no están en su mejor momento mental. Es un trabajo muy deshumanizante y agotador en este momento”.

“Instacart todavía no ha brindado protecciones esenciales a los compradores en la línea del frente que podrían evitar que se conviertan en portadores del virus, se enfermen o peor”, dijo el colectivo Instacart Shoppers and Gig Workers en un comunicado publicado en Medium el viernes. “Se están beneficiando astronómicamente de nosotros, arriesgando literalmente nuestras vidas, todo mientras se niegan a brindarnos una protección efectiva, un pago significativo y beneficios significativos”.

“No nos han ofrecido ningún tipo de productos de limpieza o fondos para comprar dichos productos”, dijo Sarah, una compradora que participa en la huelga. “No se nos ha dado ninguna información real sobre la mejor manera de tomar precauciones. Están haciendo lo mínimo e incluso dificultan que aquellos a quienes se les diagnostique COVID-19 obtengan tiempo libre remunerado”.

La huelga se centra en cuatro demandas. Los compradores exigen que Instacart les proporcione suministros protectores como desinfectante para manos, toallitas desinfectantes y jabón sin costo alguno. Exigen $5 adicionales por pedido como pago de riesgo y una propina predeterminada del 10 por ciento del total del pedido. Exigen “una extensión y expansión de la remuneración para los trabajadores afectados por COVID-19, cualquier persona que tenga una nota del médico por una condición preexistente que sea un factor de riesgo conocido o que requiera una autocuarentena”, según el comunicado del viernes. Finalmente, exigen que la compañía extienda el plazo para calificar para estos beneficios más allá del 8 de abril.

El viernes, después de que los compradores anunciaron el paro de hoy, Instacart extendió su oferta para proporcionar 14 días de pago a cualquier trabajador diagnosticado con COVID-19 hasta el 8 de mayo. También anunció bonos para ciertos empleados, en función de la cantidad de horas trabajadas. Sin embargo, la compañía no acordó proporcionar el pago de riesgos o incluso los suministros de protección más básicos.

“La respuesta de Instacart a nuestras demandas es insustancial y no hace nada para protegernos”, respondió la trabajadora Vanessa Bain en un tuit. “Conceder a una demanda es demasiado poco, demasiado tarde. Pueden ‘irse a patear rocas’. Nuestro llamado a un paro de emergencia sigue en pie”.

El anuncio de la huelga en sí expuso la falta de sinceridad de las promesas de Instacart de compensar a los empleados enfermos. “La promesa de Instacart de pagarles a los compradores hasta 14 días de remuneración si se les diagnosticara o colocara en cuarentena obligatoria no solo se queda corta, sino que ni siquiera está siendo cumplida. Instacart sabe que es prácticamente imposible cumplir con sus requisitos y está ignorando las súplicas de los compradores por una ayuda más sustancial y preventiva”, dijo la declaración del Colectivo Instacart Shoppers and Gig Workers.

Muchos compradores de Instacart son trabajadores que la empresa clasifica como contratistas independientes. No se les garantiza un salario mínimo, y el pago promedio de un pedido de comestibles es de solo $7, según un antiguo comprador. Además, estos compradores no tienen tiempo libre pagado, e Instacart no contribuye al seguro de desempleo.

Sin embargo, algunos compradores de Instacart son empleados a tiempo completo que arman pedidos en tiendas de abarrotes, pero no hacen entregas ni reciben propinas. En lugar de proporcionarles a los compradores en las tiendas el equipo de protección necesario, la compañía ha recomendado el distanciamiento social, lo cual es imposible en los supermercados llenos. Instacart ha rechazado las demandas de los compradores de pagarles por los riesgos y de aumentos salariales, según Jorge, un comprador que publicó una carta abierta a la compañía en Twitter. En cambio, ha ofrecido, dependiendo del caso, un máximo de solo siete días consecutivos de tiempo libre no remunerado.

El año pasado, los compradores se enojaron cuando Instacart redujo la propina predeterminada en la aplicación de la compañía al 10 por ciento. La compañía se negó a negociar con ellos. En respuesta, los compradores se retiraron del 3 al 5 de noviembre. La compañía tomó represalias al descontinuar el bono de calidad que había pagado por “buen trabajo”. Este acto rencoroso equivale a un recorte salarial de hasta el 40 por ciento, dependiendo del pedido.

“El bajo salario es algo que ha sido un problema durante mucho tiempo, pero es un problema mayor ahora por las personas enfermas sin ahorros o incluso con el alquiler el próximo mes, no pueden quedarse en casa”, dijo Ashley. “La licencia temporal por enfermedad remunerada de Instacart tiene obstáculos que la mayoría de su fuerza laboral no puede saltar”.

“He visto una reducción salarial tras otra, donde estaba viendo una disminución del 50 por ciento o más semanalmente”, dijo Sarah. “Es tan impredecible, y sinceramente, la mayoría de lo que hago son generalmente propinas, y no el pago de Instacart, lo que significa que estos clientes están pagando un montón a Instacart, y los compradores apenas vemos ese dinero”.

Los trabajadores de Whole Foods han anunciado su intención de llevar a cabo un paro mañana, 31 de marzo, publicando un volante en línea que dice: “¡Nos ponemos en riesgo! ¡Tenemos demandas!

Las demandas de los trabajadores de Whole Foods incluyen tres semanas de tiempo libre remunerado para todos, “no cuando nos enfermamos, ¡pero cuando no nos enfermamos!”. Además, los trabajadores exigen el pago de doble riesgo. “No nos digan que no somos trabajadores de emergencia. Hagan que el aumento salarial de $2 sea permanente”. El volante concluye: “La crisis ha demostrado que valemos más. Ya no tenemos miedo, pero tu sí”.

Los trabajadores de saneamiento en Pittsburgh, los trabajadores automotrices en Detroit, los conductores de autobuses en Birmingham, Alabama y los trabajadores de Amazon en Nueva York e Italia realizaron huelgas después de que sus compañeros de trabajo dieran positivo al nuevo coronavirus. “Sé que otros trabajodores también están saliendo por maltratos en este momento, y los apoyo”, dijo Ashley. “Se sabe bien que estar en público en este momento es peligroso y malo para la comunidad. Las personas deberían ser compensadas por ese riesgo y protegidas si se ven obligadas a asumirlo”.

(Publicado originalmente en inglés el 30 de marzo de 2020)