Trabajadores de hospitales franceses y españoles protestan mientras el COVID-19 se extiende por Europa

por Will Morrow
17 octubre 2020

La furia está creciendo entre los trabajadores de la salud en toda Europa, con manifestaciones y acciones de huelga organizadas por enfermeros y médicos en Francia y España esta semana. Las protestas exigen recursos que los trabajadores hospitalarios necesitan desesperadamente para combatir la pandemia de coronavirus y se oponen a la política de “inmunidad colectiva” que subyace la respuesta de los Estados europeos al virus.

Las protestas toman lugar cuando Europa está emergiendo una vez más como un punto caliente global de la pandemia. Francia, Reino Unido y España lideran el continente en el número total de casos.

Hoy, los enfermeros franceses protestarán frente a los hospitales y en los centros de las ciudades. La manifestación más grande se llevará a cabo en París, para pedir aumentos salariales, más camas en los hospitales y más personal.

La gente camina por un bulevar en Barcelona, España, a principios de este año (AP/Emilio Morenatti)

Las declaraciones de los enfermeros a los medios de comunicación y en las redes sociales han denunciado las condiciones en los hospitales, incluyendo la falta de equipo de protección y personal a medida que Europa se ve amenazada de nuevo con el desborde de las salas de emergencia. “No firmé por esto”, dijo Sophie, una enfermera en Val-de-Marne a Le Parisien. “Ya no podemos aceptar la presión, las horas extras no remuneradas”.

“Entre nosotros, nos llamamos los invisibles”, dijo Christina, de 46 años, al periódico. “La epidemia fue el colmo”, dijo, “nos aplaudieron y luego nada”.

En Twitter, Arthur, un enfermero de 33 años, dijo: “Nuestro sistema de atención médica está colapsando. Ahora se necesita una acción real”.

Una encuesta de 60.000 enfermeros organizada por la Orden de Enfermeros, y cuyos resultados fueron publicados por Le Parisien el 10 de octubre, reveló que el 33 por ciento de los enfermeros dijeron que ya estaban agotados antes de la crisis. Esta cifra casi se ha más que duplicado al 57 por ciento en la actualidad.

La jornada de protesta fue convocada por un grupo de sindicatos, entre ellos la Confederación General del Trabajo (CGT), el sindicato Sud y la Confederación General de la Dirección, así como el colectivo Inter-Urgencias de trabajadores de urgencias.

El papel de la CGT y de los otros sindicatos importantes es particularmente cínico. Hace solo cuatro meses, el 10 de julio, los sindicatos anunciaron un acuerdo con la Administración de Macron para un proyecto de ley de financiamiento de la salud que empeoró las condiciones en los hospitales, el mismo proyecto de ley que ahora está siendo denunciado ampliamente por los trabajadores de la salud. Proporcionó un aumento salarial inadecuado de 180 euros por mes a los enfermeros, no incluyó ningún compromiso para volver a disponer de más camas, dado que se han eliminado más de 17.000 camas en solo los últimos seis años, y debilitó las garantías semanales de 35 horas para los enfermeros.

La CGT no firmó el acuerdo, porque el acuerdo ya podía aprobarse con las firmas de la Confederación Laboral Democrática Francesa (CFDT), la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA) y la Fuerza Obrera (FO). Pero buscó evitar cualquier movilización de los trabajadores de la salud contra el acuerdo, publicando un anuncio que declaraba: “Aunque el acuerdo pueda ser decepcionante, tenemos que reconocer de todos modos que es gracias a la movilización del personal en los últimos años, y gracias a los sindicatos, que hemos podido [obtener] ... este aumento salarial”.

En España, los médicos y otros trabajadores sanitarios han organizado protestas durante varias semanas. El martes, cientos de médicos se declararon en huelga en Cataluña para exigir mejores condiciones laborales.

Natalia Ross, una médica que participó en una protesta en Barcelona el martes, dijo a Swiss Info: “Estamos pidiendo ayuda, porque no podemos dar a las personas los recursos que necesitan para recibir tratamiento durante esta pandemia de coronavirus”. Según los informes, la acción de protesta involucra a 5.900 médicos en toda Cataluña.

La creciente furia de los trabajadores de la salud se produce según el virus se acelera rápidamente en Francia, España y en toda Europa, y según los trabajadores de los hospitales se ven amenazados una vez más con un desbordamiento de las salas de emergencia. La propagación del virus es el resultado predecible y previsto de las políticas de los Gobiernos europeos, que han reabierto sus economías, devolviendo a millones a sus lugares de trabajo y escuelas, permitiendo que el virus se propague para reanudar el flujo de ganancias a las corporaciones privadas.

El lunes, Aurélien Rousseau de la Agencia Regional de Salud informó que el 17 por ciento de las pruebas en la región de Ile-de-France alrededor de París dio positivo, el nivel más alto jamás alcanzado. Hay 474 personas con coronavirus en camas de reanimación en el hospital, lo que representa el 42 por ciento de todos los pacientes de reanimación.

Rousseau informó que solo en París el lunes, “entre las personas de 20 a 30 años, había un estimado de 800 casos positivos por cada 100.000 habitantes de la población. Y, sobre todo, durante los últimos tres días… estas cifras han aumentado rápidamente entre los ancianos”.

“Sabemos lo que pasará en los próximos 15 días”, dijo, “y sobre todo que vamos a tener casos más graves”, y señaló que todos los hospitales se habían puesto en “modo de crisis”.

Se han reportado 362.000 casos de coronavirus en Francia en el mes del 15 de septiembre al 13 de octubre. En Europa, Francia es seguida por España y Reino Unido, con 295.000 y 249.000 casos durante el mismo período, respectivamente. Sin embargo, en términos de número de casos por cada 100.000 habitantes, la República Checa ocupa el primer lugar, con 800 casos por cada 100.000, seguida por España, Bélgica, los Países Bajos y Francia.

(Publicado originalmente en inglés el 16 de octubre de 2020)

 

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